El sparring no es obligatorio
Ni en grupo ni en personal. Puedes venir años sin intercambiar un golpe con nadie y aprender boxeo de verdad.

Ponte en forma y mejora tu confianza sin recibir un golpe.
La pregunta que más me hacen antes de venir es la misma: ¿hay que pelear? No. El sparring no es obligatorio en ninguna de mis clases, ni en grupo ni en personal.
El boxeo se aprende trabajando la técnica, golpeando el saco y practicando en pareja hasta que tu cuerpo lo haga solo. Ahí está el 90% del trabajo, y todo eso se hace sin que nadie te toque.
El físico que se consigue es el de un boxeador: potencia, resistencia y fuerza. Sales igual de cansado y de contento que quien guantea. Sin moratones.
Si algún día quieres probar el contacto, lo hablamos y lo hacemos poco a poco. Y si no, seguimos igual. Es tu entrenamiento.
Ni en grupo ni en personal. Puedes venir años sin intercambiar un golpe con nadie y aprender boxeo de verdad.
La técnica se aprende golpeando manoplas y saco, no la cara de un compañero. Ahí es donde se hace el trabajo.
Cuerda, series, core y asaltos de saco. Es de los entrenamientos más completos que existen, y no hace falta contacto para notarlo.
Mucha gente quiere probar el boxeo y no lo hace por miedo a los golpes. Esta es la puerta de entrada.
De verdad. El guanteo es una opción para quien la pide, nunca una obligación. Nadie te va a empujar a hacerlo.
Aprendes boxeo. Guardia, desplazamientos, golpes, defensas y combinaciones, con la técnica bien hecha. Y además te pones en forma.
Sí. En las clases grupales el trabajo con compañero es de manoplas y técnica. El guanteo es aparte y voluntario.
Lo hablamos y lo hacemos de forma progresiva y controlada, con casco y guantes grandes. Pero solo si tú quieres.
Escríbeme por WhatsApp, cuéntame qué buscas y te propongo día y hora. Se tarda menos en reservar que en seguir dudándolo.
Guárdalo en el móvil y tráelo el día de tu primera clase